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martes, 6 de marzo de 2012

LENSLIFE.

Queridos amigos,

Bienvenidos a una nueva edición de Mis Hazañas por el Mundo. En esta ocasión, semanas y semanas después de la última actualización, tengo una cantidad formidable de información que compartir con todos vosotros. Comenzamos con los titulares.

EL CUMPLEAÑOS DE CARMEN LUCÍA.

Una noche de desenfrenada pasión que acabó fumando un cigarro en la puerta de Lapinkaari.

UNA SEMANA EN LAPONIA.

Miedo a acabar congelado en la región más septentrional de Europa.

MÁSTER EXPERTO UNIVERSITARIO EN LA CIUDAD DE BRUSELAS.

Cómo salir día sí día también en la capital de Europa sin morir en el intento.



Caras de Bélmez en los cristales de Ruma.


*********************** EL CUMPLEAÑOS DE CARMENLU.

El nueve de febrero Carmen Lucía cumplió 22 años, pero decidió celebrarlo el día 10 con una gran fiesta a la española. Dijimos que estaríamos a las 17.00 para empezar a cocinar, pero la cosa se nos fue de las manos debido a la búsqueda infructuosa del regalo más apropiado para la cumpleañera. Si hay una prenda que defina a Carmen, ese es el mantón. Y si tenemos en cuenta que su color favorito es el rosa, un mantón de color rosa se convierte en el regalo perfecto. Terminamos por encontrarlo en el centro comercial Koskikeskus.

Una vez con nuestro regalo y una postal de las princesas Disney que emitía un sonido insoportable de Cumpleaños Feliz al abrirla, nos dirigimos hacia City, donde la cumpleañera terminaba los platos que había cocinado durante toda la tarde


Let's make a toast!


Gente que se pone muy fea al reír.


Una muestra más de la adicción de DFF a las redes sociales.


Serena es feliz al saberse ganadora del sorteo del Niño.


La cena fue típicamente española: tortillas de patatas, jamoncito, queso manchego, patatas a lo pobre con huevos fritos... Tras ella, un pastel con mermelada de frambuesa y una tarta que cocinaron unas amigas finesas de Carmen. A la cena asistió también el novio de Carmen. Ella estaba con un español, pero su relación acabó para iniciar otra con Alexander, un rubio de Finlandia que la ha llenado de amor. Para saber más sobre Carmen, pulsad aquí.

Acabada la comilona comenzamos a beber, con tan mala suerte que la mujer de seguridad nos pilló con las manos en la masa. La mujer de seguridad era una rubia cualquiera que, de repente, se convirtió en Una rubia muy legal y comenzó a denunciar a los residentes de TOAS City por hacer ruido. A alguno lo echaron. Luego ella se fue de vacaciones (creo recordar que a Roma, según me dijo una noche de fiesta al encontrármela en la calle) y volvió con el pelo a trozos negros. Un cuadro.



Serena y su pasión por la penetración umbelífera.


Botellón en Carmen's room.


Chris, Carmen y su mantón y novio de Carmen.


Dos chicas muy petardas que conocimos esa noche.

Tras el incidente decidimos movernos a la habitación de Carmen. Allí estábamos todos junto a un sueco que escribió en el grupo de Facebook "Erasmus Tampere 2011/2012" buscando amigos porque él está con otro programa que no es Erasmus. Así que Lucía habló con él y se vino. Acabó la noche ocupado.

En Ruma hubo de todo. Debates sobre el fascismo y el comunismo con un petardo polaco diciendo que es mejor el fascismo (¿acaso se puede debatir sobre si una ideología es mejor que la otra? qué pena), bailes locos con gente desconocida que bebía en largos vasos de cristal un mejunje de cuyo nombre no puedo acordarme, la aparición estelar de Konsta, nuestro compañero de clase favorito, etc. Siempre habíamos pensado que el susodicho era gay pero luego supimos que tenía una novia bastante mayor que él a pesar de sus alocados bailes poco heterosexuales. Un día, al salir de clase, me dijo que si podía ayudarle poniendo mi voz en una de sus creaciones de videoarte. Luego me envió un largo privado por Facebook, pero mi pereza me llevó a no contestar y esa colaboración nunca se hizo realidad.

*********************** UNA SEMANA EN LAPONIA.

El lunes 13 de febrero por la noche pusimos rumbo a la Laponia finesa. Llegamos un día después tras horas y horas de autobús muriendo sin cesar. Estuvimos allí hasta el sábado de la misma semana, cuando volvimos para llegar a Tampere el domingo 19 por la mañana.

Lo peor del viaje: la paliza de ir una noche entera en autobús que a la vuelta se convierte en medio día+toda una noche (HORROR), levantarte cada mañana entre las 06.00-07.00 para luego volver poco más tarde de la hora de comer y tener la tarde libre (¿no sería posible madrugar menos y hacer las actividades a lo largo del día?), el reparto desigual de las cabañas, la casi-congelación de los pies el día que hicimos esquí de fondo, que nos llevó a Pablo y a mí a volver al edificio principal para ponernos más calcetines.

Lo mejor del viaje: nuestra cabaña (era la mejor de todas, lo cual desató la ira de los que tenían minicabins), llegar al Círculo Polar Ártico, tocar el agua del Océano Glacial Ártico, el husky safari, intentar pescar agujereando el hielo del lago congelado, la vasca Irati, conocer al ex-novio de Jorge Mollá, hacer ejercicios de supervivencia, las noches de borrachera en las cabañas con el grupo de los Conguitos, cantar una serenata con Daniel Dorado a la guía rusa y que Gonzalo llamara a la puerta del conductor de bus a las tres de la mañana para hacer un movimiento de pájaro. Al día siguiente, la guía dijo a través del micrófono que por favor no volviésemos a cantar un solo en su cabaña y que no llamáramos a la puerta del conductor (en ese momento descubrimos que él era ese hombre que abrió la puerta con cara de pocos amigos).


La alfombra roja de los Goya 2012.


Minutos antes de mi excomunión.


Escribiendo cartas llenas de deseos felices.


El atardecer lapón siempre fue muy romántico.


Alba oliendo botas siempre fue muy desagradable.


Yo intentando pescar siempre fui muy divertido.


Diego y yo sentados justo detrás de dos agujeros en el hielo siempre fuimos muy monis.


Construir un iglú y meterme dentro es una estampa genial.


Conducir un trineo tirado por huskies siempre fue muy de película.





Para quien tenga pensado viajar a Laponia: hacedlo antes de los 35 años. Incluso antes de los 30. Hay actividades imposibles de llevar a cabo a ciertas edades, y con 60 años no creo que sea muy apetecible andar con la nieve cubriéndote hasta la cintura o respirar el frío de los -30 grados. Es un viaje que debe hacerse una vez en la vida. Bajar del bus de vuelta del Océano Glacial Ártico, mirar al cielo y ver las auroras boreales pone los pelos de punta. 

*********************** MÁSTER EXPERTO UNIVERSITARIO EN LA CIUDAD DE BRUSELAS.

Volví de Laponia el domingo 19 por la mañana. Esperamos en la Railway Station al autobús número 2, llegamos a Lapinkaari y dormimos sin cesar. Pasamos el día lavando la ropa que apestaba a chamusquina (nunca mejor dicho, porque todas nuestras prendas de vestir se impregnaron del aroma de la leña quemada uno de los días en que nos ofrecieron una sopita hecha al fuego en Laponia) porque al día siguiente nos íbamos a Bruselas. 

Aprovechamos esos días para volver a socializar un poco con Ana Mae, Jara o Serena, porque la noche del 20 al 21 de febrero debíamos salir de Tampere con destino Lappeenranta. A las cinco de la mañana, despertamos, tras cenar Chrístopher, Alba y yo con Ana Mae en un restaurante chino de Tammelantori. Subimos al tren, bajamos a las siete en otra estación y allí tomamos otro hasta nuestro destino. 

Lappeenranta es una ciudad situada a 30 km de la frontera rusa. Por ese motivo el aeropuerto (al que llegamos tras coger un taxi en la estación de trenes) estaba lleno de rusos maleducados, ruidosos y desordenados. Y es que la ciudad está más cerca de San Petersburgo (211 km) que de Helsinki (221). Toda esa gente viajaría con nosotros a Bruselas, aunque algunos de ellos iban a Ámsterdam vía Charleroi. Es el caso de un hombre que se había cortado el pelo con una motosierra y de su mujer, que iba vestida de prostituta de los años 70.

Ya en el aeropuerto, volví del baño y me encontré con que en las pantallas, al lado del código de nuestro vuelo, aparecía una palabra: PERUTTU. Es cancelado en finés. Era la segunda vez que intentaba viajar a Bruselas para visitar a Alberto (la otra vez perdí el tren y, como consecuencia, el vuelo) y volvía a tener problemas para llegar hasta Bélgica. Había una tormenta de nieve que impedía aterrizar al avión, cuyo piloto lo intentó tres veces. Así que nos llevaron en bus Lappeenranta-Helsinki. Tres horas después llegamos al aeropuerto de la capital de Finlandia. Por fin pudimos subir al avión.

Una vez en Charleroi, un autobús hacia Bruselas. Una hora y ya estábamos allí. Davinia, Rocío y Silvia esperaban a Chrístopher y Alba con pancartas muy petardas. Alberto llegó después. Se me había olvidado que solía vestir de negro y me llamó la atención. Luego me acordé. Nos fuimos a casa, una ducha, cenamos y salimos a pasear un rato. Tomamos dos cervezas en el Potemkin, un sitio muy guay donde proyectan pelis. Allí estuvimos contándonos todas las aventuras que hemos vivido en estos meses de separación: no nos veíamos desde julio del año pasado.

Al día siguiente le acompañé a la universidad (él estudia en la Université Libre de Bruxelles) ya que tenía que hablar con un chico de la Canadá francófona con el que iba a hacer un tándem, es decir, él habla español y el otro habla francés, se hacen amigos, aprenden y consiguen créditos. La universidad es un poco Hogwarts, con edificios que datan de 1834. No sabía que de allí han salido cuatro premios Nobel, una medalla Fields y que cuenta con un 29% de estudiantes extranjeros.


Aquí estudia Alberto.

Mientras él hablaba con su tándem, yo me paseaba por las calles ante el riesgo de ser atropellado por un tranvía, dado que no entendía el funcionamiento de los semáforos que pueden estar en rojo para el tráfico mientras que los tranvías pasan de igual manera. No escuchar música y así no perder la capacidad auditiva es bien. Volví al Campus, conocí al canadiense y a una catalana que también estudia periodismo allí y nos fuimos a pasear por el barrio europeo. Antes de eso nos tomamos una metralleta.


Bocadillo apto para la Chon Gorda.

La metralleta es un plato belga que puedes degustar en las friteries, kebabs y bares de la ciudad. La mitraillette procede de Hainaut, una provincia al sur de Bélgica, y por 3'50€ te mantiene llenísimo durante un día entero. Se trata de un bocadillo con carne (el que yo probé tenía un pincho moruno dentro), patatas fritas y zanahoria, tomate, lechuga, cebolla o lo que tú elijas. A todo ello le añades una salsa de entre las múltiples que probé en mi estancia en Bruselas: andaluza, Brasil, samurai, americana, barbacoa, mayonesa...

Con el estómago lleno, nos paseamos por el barrio europeo.


Foto mal hecha del Parlamento Europeo.


Me hizo gracia que estuviera en finés.


Una cosa mu modenna.


Alberto disfrutando de la propaganda de la UE.


Una vez allí, entramos al Parlamentarium. Es el centro de visitantes del Parlamento Europeo, que no pude visitar cuando fui con mi madre en marzo del año pasado porque no existía, ya que fue inaugurado en octubre de 2011. Está en el Espacio Léopold y contiene una exposición permanente de cientos de contenidos multimedia que explican tanto el funcionamiento del Parlamento como de otras instituciones europeas.

Al llegar te dan un PMG (personal multimedia guide) con el que haces todos el recorrido en tu idioma o en el que te apetezca de los 23 de la Unión Europea. Está abierto todos los días excepto los lunes por la mañana, y es gratis. 

A destacar: escribir un mensaje en un ordenador que luego proyecta tu texto, sentarte en los sofás de la sala circular que da vueltas sin cesar y ver vídeos de propaganda pro-UE, ver los caretos de los eurodiputados en  la sala donde aparecen los de cada país, o usar las máquinas-cámaras con las que recorres el mapa de Europa caminando por encima. 

En la sala donde aparece propaganda en vídeo con las historias de gente que ha conseguido vivir un poco mejor gracias a las ayudas de la Unión Europea hay dos vídeos cuya localización está en España: uno de una sudamericana que llegó a Madrid y montó un gimnasio donde ahora trabaja toda su familia, y otro de una española que trabaja de auxiliar de geriatría gracias a no sé qué programa de la UE. El vídeo de la española es lo más rancio que he visto en mucho tiempo, da una imagen de España que hará pensar a cualquiera que vivimos en los años del franquismo. Sólo salen monjas. Monjas todo el rato. Monjas en todas partes. Monjas bendiciendo una comida, monjas dando hostias -consagradas- a los enfermos, monjas rezando, un crucifijo en una pared, abuelas en misa... Pánico. ¿Esa es la imagen que se quiere dar de España? ¿Un país ultracatólico donde la gente se dedica a comer hostias? Qué horror.



Tras la visita al museo del Parlamento Europeo, volvimos a casa para cenar. Después bebimos para salir a Fuse, una discoteca que Alberto no me pintó muy bien y que quizás por eso no me pareció tan mala al final. Antes de entrar, nos encontramos con Alba, Chrístopher, Rocío, Davinia, Silvia y una finesa compañera de piso de ésta última. Era la típica fiesta de estudiantes Erasmus, por lo que contó con todos los hits del Miami de Tampere, aunque hubo una media hora de música guay. Un hombre daba de beber un licor de menta que estaba malísimo y luego no llevaba alcohol. La sala de fumadores era the pércal con un gay gordo de madre española que hablaba como Falete. Nos fuimos antes de que cerraran.

A la mañana siguiente paseamos de nuevo por la ciudad, y por la noche fuimos a la TD. Bebimos en casa de Alberto con media Italia allí congregada. Una petarda de la clase de Chrístopher y Alba que se fue a vivir a Londres criticó a una amiga de Alberto llamándola "caperucita roja", pero la italiana la entendió y se cabreó. 

No entiendo por qué no se oye hablar de esta fiesta en España. No sabía que esto existía y es una de las mayores locuras (y he asistido a muchas) que he visto en mi vida. Ni punto de comparación con festivales musicales locos en los que he podido estar, ni afters que hayan acabado de manera surrealista. Es una jodida locura.

La TD es una fiesta que se celebra de lunes a jueves, todas las noches, en el campus de La Plaine de Bruselas en un edificio medio abandonado, muy viejo y con pinta de poder hundirse en cualquier momento. Alberto me dijo que no me llevara el abrigo y que me pusiera ropa oscura. Me dejó una camiseta negra. Entrar al edificio supone recibir una bofetada de aire caliente. Pagas 4 euros de entrada más 1 euro por cada cerveza. Compramos una tira de 5 tickets, de los que te van arrancando uno a uno cada vez que pides una consumición. La ropa la dejas gratis en un ropero que nadie controla, por lo que todo el mundo puede llevarse lo que quiera, como hicieron con mi preciosa bufanda. 

Nada más entrar, empecé a escuchar La Bomba de King África. Sonarían también la banda sonora de Friends, reggeaton, petardeo de todo tipo... aunque mi recuerdo general de la noche es más bien difuso. Además de sudar como un pollo, tienes que enfrentarte a la lluvia de cerveza. La tradición dice que cuando tengas sólo dos dedos de bebida en el vaso, debes lanzarlo hacia atrás. Así, le caerá a cualquiera encima y acabará tan lleno de cerveza, sudor y porquería como tú.

No sé cómo volvimos a casa, pero creo que colándonos en un autobús.

Valoración de la TD: 10. Descripción: Inmundicia.


Lo típico que para DFF sería maravilloso, espectacular, tremeeeeeendo.


Cola para probar las mejores patatas fritas de Bruselas.


Esta es mi cara de aquí-estoy-yo.


El viernes nos quedamos en casa pasando la resaca. Al día siguiente tomamos las mejores patatas fritas de Bruselas, en la Plaza Flagey, junto a los estanques de Ixelles. Una hora de espera para comernos mínimo medio kilo de patatas fritas con salsa Brasil y una croqueta de carne alargada. Dicen que el truco de las patatas fritas belgas está no ya en la calidad de las patatas y en el corte, sino en el hecho de que las fríen dos veces. Primero, a fuego lento, y, después, a fuego muy fuerte para que queden muy crujientes. Estaban riquísimas. El último día las probé en la fritería de la esquina de atrás de la Grand Place y no tenían nada qué ver. Flagey 1 - Grand Place 0.

Bruselas es una ciudad oscura. Es más gris que Tampere. Pero tiene vida, y los belgas parecen vivir ajenos a todos. Tienen cara de que todo les pasa de largo, de vivir en un país que aunque sea la sede de la verdadera capital de Europa, no tiene mucho qué decidir, y es por eso que pasan de todo. Muy bien por ellos.

El sábado salimos a Flash Cocotte. La fiesta más petarda de los últimos tiempos. Pinchaban los de Yelle y nos encontramos con la cantante, a la que abracé sin dejar que se moviera durante media hora. Creo que ahora está en tratamiento psicológico y fisioterapeútico. Alberto huyó cuando se nos hizo tarde para disfrutar de la oferta, y allí nos quedamos Alba, Chrístopher, Silvia, Davinia, Rocío y yo. Acabé la noche en casa de Silvia ya que Alberto estaba catatónico y era imposible contactar con él.


Vamos a vomitar en tres, dos, uno... yaaaaaa.


El lunes fue nuestro último día en Bruselas. Pasé la mañana dando vueltas mientras Alberto asistía a una clase, y aproveché para ver una iglesia que me quedaba por ver. Luego él vino y me pedí un McFlurry con esas pantallas de pedidos en los que no tienes que hablar con los camareros. Pulsé en algo que no sabía qué era y resultó ser una cosa repugnante con sabor a medicina afrutada de color morado. Se trata del McFlurry Cuberdon. El cuberdon es un dulce típico de Bélgica extremadamente empalagoso. Asco.

Luego fuimos a visitar la Basílica del Sagrado Corazón, volvimos al centro, me comí un gofre frente al Manneken Pis y nos fuimos a beber una cerveza al Café des Halles, donde unos estudiantes que teníamos enfrente no paraban de mirarnos debido a nuestro atractivo físico. Jugamos 30 partidas del cuadrado con las cartas y luego nos fuimos todos a cenar a casa de Alberto, que nos hizo pasta con una salsa en la que combinó más de diez especias diferentes. Rico.

Por la noche, un autobús a Charleroi y de vuelta a Finlandia.

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PRÓXIMAMENTE EN MIS HAZAÑAS POR EL MUNDO BY DIEGO CASSADY:  CONCIERTO de JUSTICE en ESTOCOLMO, EMIL Y LOVE, la LOCURA de DIEGO FERNÁNDEZ, dar las gracias al CAMARERO del MCDONALDS, MÁSTER en ESTUDIOS ASIÁTICOS en LUND.

lunes, 10 de octubre de 2011

I Entrevista en profundidad: Carmen Lucía.

Carmen Lucía: "La felicidad es un estado en el que tú eres capaz de hacer felices a los demás y sentirte bien con ello".


Carmen Lucía (21 años, Valdepeñas) es una estudiante de Filología Hispánica que reside actualmente en Tampere. Su vida ha cambiado drásticamente desde su llegada a Finlandia. A continuación, nos acercaremos a sus vivencias antes y durante su Erasmus.








¿Cómo te  presentarías a alguien que no te conozca?

Pues con algo poético, supongo.

¿Cómo con algo poético?

Algo raro, que dejara a la persona en una especie de shock, que lo dejara pensando unos 5 segundos. Por ejemplo, a Aleksi le dije: “Me gusta tu corbata”, y se quedó así pensando y… “Pues muy bien, pues vale”.

¿Y qué pasó después de decirle lo de la corbata?

Después de eso empezamos a hablar, me preguntó que de dónde era, que qué hacia aquí, y eso…

¿En qué momento sentiste que te atraía ya de una manera más especial?

Al día siguiente de verlo en el Doris, porque dimos un paseo muy bonito al lado del río.

Volviendo al principio, ¿cómo te definirías?

Me definiría como una especie en peligro de extinción o una especie única.

¿Por qué?

Me siento única y diferente, no porque sea mejor que los demás, sino porque no suelo encontrar gente como yo. Soy extraña, rara. Aunque últimamente me camuflo mucho.

¿Qué quieres decir con me camuflo mucho?

Intento ser normal a pesar de todo.

¿Qué ves en ti que te lleve a pensar que no eres normal?

Mi pensamiento tan liberal, respetando las opiniones de los demás aunque no las comparta, y no me gusta la gente que se mete contigo, con tu vida, con lo que haces o piensas. Tengo un concepto de libertad demasiado amplio que la gente no comprende.

Hablando de tus relaciones amorosas, ¿qué tres momentos de tu vida destacarías?

Podría hablarte de personas, de momentos… ¿de qué te hablo? A mí se me viene, siempre que pienso en el amor, una persona con la que estuve que es abogado criminalista, era un tío muy curioso. Es uno de los mejores abogados criminalistas…el mejor de Valdepeñas.

¿Hay un gran negocio en torno a la abogacía criminalística en Valdepeñas?

No, pero tiene un montón de títulos de universidades.

¿Qué te marcó de él?

Todo, es una persona increíble, me sorprendió cómo se me presentó. Es un abogado con una triste figura, como Don Quijote, aparentemente cruel, sólo aparentemente, pero que esconde dentro de sí un gran corazón. Es de derechas, cosa que no me gusta, pero es de las mejores personas que he conocido nunca.

¿Cómo lo conociste?

Lo conocí en un bar bohemio porque él canta coplas como yo.

¿Por qué terminó esa relación?

Bueno…porque él decía que no era posible. Él no quiere casarse, no quiere compromisos. Es un lobo estepario. Sumamente bohemio. Un bohemio de la derecha.

Te preguntaba por tres momentos que hayan marcado tu vida amorosa. Has hablado de uno de ellos, ¿cuáles serían los otros dos?

Otro sería el director de orquesta, que también era amigo del abogado y me lié con él. Es un tío sumamente elegante y rico.

¿Te gusta el dinero?

Sí…(risas) No, no me gusta el dinero, pero me gustaban ellos por la forma de pensar, la cultura, eran gente preparada, que no quiere decir que sean mejores, que a veces en calidad humana dejan mucho que desear, pero todo el mundo tiene sus fallos.

¿Y el último momento a destacar?

Pues no sé… es que tengo tantos momentos a destacar. También fue muy importante el chico homosexual con el que estuve, pero también Aleksi ahora, aunque es un poco reciente, y luego mi exnovio, es que con él he vivido también un montón de cosas. Todos, en verdad.

¿Cuántas veces te has enamorado de verdad?

Puf…bueno pregunta. Del abogado seguro. Seguro, seguro, seguro. Sentí un amor… era una obsesión. Amor, obsesión, todo. Me he enamorado muchas veces pero la que más, con él. Las locuras que yo he hecho por él creo que no las haría por nadie más.

Cuéntanos alguna de esas locuras.

Liarme con sus amigos para darle celos, como el director de orquesta. Es que el director de orquesta era súper guapo… Lo que pasa es que, aunque el abogado no fuera tan guapo, me atraía más su personalidad. Tiene una personalidad muy magnética, y no es agradable, es el tío más asqueroso del mundo, pero es una máquina, sabe latín.

Siendo de la derecha, ¿qué opinaba de la homosexualidad de Lorca?

Le gustaba Franco, cantaba canciones de Franco, pero en el fondo él quiere y acepta a todo el mundo, tenía un amigo gay, otro musulmán… el sustantivo perfecto para definirlo es la contradicción, es un desastre de tío en el fondo, pero tiene esa mente criminalista que todo lo analiza y todo lo sabe, comprende perfectamente los comportamientos humanos, tiene un don para saber por qué actuamos. Es muy asqueroso, a lo mejor me lo encontraba o iba a los bares donde iba a estar, me miraba de lado y le decía “Hola, ¿qué tal?” y su contestación era “Sigo vivo”. Era sumamente cruel y despiadado. Pero cuando quería, sumamente dulce.

¿Te sentiste utilizada por él?

Sí, sí. Pero era tanto el amor que nunca se lo tuve en cuenta. No le guardo odio, ni rencor. Muchas veces le llamo sólo para preguntarle cómo está.

Vamos a pasar a otro tema. Cuando llegaste a Finlandia, mantenías una relación en España. Ahora sabemos que ha terminado. ¿Cómo te enfrentas al regreso a España?

De ninguna manera. Yo de momento como amigos. Prefiero no hablar de ese tema.

¿Qué te llevó a decidir que Finlandia sería tu destino Erasmus?

No lo decidí yo, no sé decir quién lo decidió, pero yo no. Un día me levanté y dije: mi destino es Finlandia. De esto que no le puedes dar otras explicaciones a las cosas, yo soñaba con Finlandia. Quería un cambio radical en mi vida, olvidar todo mi pasado, la bohemia, en Valdepeñas me estaba asfixiando, cada calle, cada sitio donde iba me recordaba a mi vida pasada que ya no tenía. Y eso me daba rabia, porque no tenía nada de lo que quería tener. Mi pareja no me terminaba de comprender, mis padres tampoco, mis amigos sí, pero no sé… Quería cambiar, me sentía muy mal. Y era el momento, sentía que era el momento.

Era la primera vez que vivirías tanto tiempo fuera de España. Hasta ahora, ¿cómo está siendo la experiencia? ¿No te arrepientes?

En absoluto, creo que es una de las mejores decisiones que he tomado en mi vida. He conocido a gente estupenda, entre ellos podría mencionar a Lucía, la chica de Soria.

¿Qué relación tienes con Lucía?

Lucía tiene el mismo carácter que esta persona, por eso me recuerda tanto, y la verdad que tiene una personalidad también muy atrayente, dicen que es borde, pero para mí no es borde, yo no lo pienso, a mí me gusta cómo es. Es visceral, ella no oculta sus emociones, si está bien, está bien, si la pillas en un mal día no va a disimular, y es una persona auténtica, eso es lo que me gustas. Ella es directa, sin anestesia.

¿Mantendrías una relación con Lucía?

Por supuestísimo, me parece una mujer muy interesante. Pero es mi amiga, la respeto, por muy atrayente que su personalidad me resulte siempre la voy a respetar. Los amigos son amigos.

¿Crees que podrías enamorarte de una mujer?

No me he enamorado nunca, pero no lo descarto.

Continuando con tus amigos y experiencias en Tampere, háblanos de Marieke.

Es que tanto ella como su novio son liberales, abiertos, no tienen tabúes a la hora de hablar y esa naturalidad a la hora de pensar y vivir, esa espontaneidad, no enfadarse con nada… no sé, me gusta.

Marieke se va en dos semanas, ¿qué le dirías si fuera el momento de despedirte de ella?

Pues que vuelva cuando pueda, que no se olvide de mí.

En el tiempo que llevas viviendo en Tampere, te habrán ocurrido situaciones curiosas, cuéntanos alguna de ellas.

Pues por ejemplo con el tutor del entrevistador, Lassi Patokorpi.

¿Qué ocurrió con él?

Momentos de amor y de tensión.

¿Te enamoraste?

Efímeramente. Ya no estoy enamorada de él. Fue un amor fugaz, pero muy bonito, muy intenso.

¿Quién más te ha marcado durante estos meses en Finlandia?

Pues Diego Cassady, Chrístopher Casas y Diego Fernández.

¿Por qué?

Son tres casos distintos, tres casos de estudio, la verdad. Diego Cassady es ese niño manchego, alegre, para mí es mi niño manchego. Cuando conocí a Diego C. me gustó por eso, lo veía muy alegre, hablando con todo el mundo sin prejuicios, sin problemas, siempre dando lo mejor de él, y eso me encantó.

Chrístopher, qué voy a decir…tres cuartas de lo mismo, he vivido momentos muy especiales con él. El día del cumpleaños, con la cena y las coplas, fue muy especial. Es que los manchegos somos así de especiales, no hay que darle más vueltas.

Con respecto a Diego Fernández, a veces cuando me mira me transmite mucho mucho cariño, como admiración, creo que me admira por cómo canto, por mi aspecto físico, porque piensa que podría ser protagonista de una película de Almodóvar y él es fan de Almodóvar, y eso me gusta. Y es un niño muy adorable, muy buena persona, muy guapo y muy de todo.

¿Te planteas la posibilidad de iniciar una nueva vida en Finlandia asentándote aquí?

Claro que sí. Porque a veces siento que en España no me queda nada, mi familia y el amor por mi cultura, sí, el amor por mi país, pero en España me siento vacía.

¿Crees que en España no hay futuro actualmente?

No lo hay. Y ahora cuando entre Rajoy en el Gobierno menos futuro todavía. El poco futuro que hay se irá a la mierda.

¿Qué les dirías a todos los estudiantes que dudan entre estudiar en el extranjero o quedarse en su país?

Que estudien en el extranjero: conoces a un montón de gente, para empezar, que puede ser interesante en tu experiencia vital. Y cuando cambias de sitio lo cambias todo, es un cambio en tu vida que puede ser muy positivo si lo enfocas bien. Yo en este caso creo que lo he enfocado bien y soy lo suficientemente madura para ello, tienes que tener madurez porque, si no, te puedes hundir. Si vas a lo tuyo y valoras lo bueno, puede ser la mejor experiencia de tu vida.

Al margen de las relaciones amorosas, debe haber en tu vida algún momento que haya supuesto un antes y un después.

Yo he tenido una adolescencia muy difícil debido a mis complejos, a mi manera de pensar, me sentía como un bicho, de esto que nadie te entiende, y ante ese vacío enorme no había nada que pudiera consolarme, sentía una profunda tristeza, soledad… todo se agravaba con mi complejo físico, no poder ir a la playa, a la piscina, no ponerte un vestido bonito, un escote… Tantos miedos… que pierdes las ganas de vivir.

Pero hubo un momento que marcó el antes y el después. A partir de la operación dije: ya no tengo complejos, no tengo miedos, además de ser madura, con la operación todo cambió.

¿Eres más feliz desde que eso ocurrió?

Mucho. Antes no era tan feliz, ahora sí. Y el cambio definitivo ha sido venir a Finlandia, ahora me siento súper feliz, me siento plena, completa, llena. Además, ha sido todo seguido: la operación, el Erasmus…

¿Qué es para ti la felicidad?

Es un estado en el que tú eres capaz de hacer felices a los demás y sentirte bien con ello. Pero claro, también hay que tener en cuenta que si estás profundamente amargado no puedes dar felicidad a  los demás ni ser feliz, es lo que me pasaba a mí con mis complejos, no era capaz de hacer feliz a nadie y ahora eso ha cambiado. Ahora soy muy feliz porque puedo hacer feliz a los que me rodean y disfruto con ello.

¿Crees en Dios?

Creo que hay una fuerza creadora, que nos conecta a todos, pero no en el de la Iglesia. Cuando envías estímulos a esa fuerza, puede responderte, pero no un Dios barbudo, sentado en una nube. Si tú haces el bien en la vida, si eres justo, bueno…de alguna manera, esa fuerza creadora te responde.

¿Tienes mascotas?

Sí, un gato, y me encanta. Se llama Lucky, de afortunado. Lo tengo ya hace un año y medio, es un siamés-europeo. Es muy raro, le tiras pelotas, las coge y te las devuelve, como un perro. Pero al mismo tiempo es insociable, no quiere ver a nadie que no seamos de la familia, aunque no le gusta estar solo, pero tampoco que lo toquemos demasiado. Y si viene gente a casa se esconde y no sale. Cuando lo encontré estaba herido, quizás le pegaron. Yo iba por la calle, se me puso delante y me maullaba porque tendría frío esa noche, tenía también hambre y sed. Le di sardinas y agua, y ya no se separó de mí.

Una de tus grandes pasiones es la copla. Nos has deleitado en varias ocasiones con tu arte. ¿De dónde viene esa pasión por este tipo de música?

Creo que lo llevo en la sangre, porque mi abuelo era flamenco y en mi familia ha estado desde siempre. Mi madre ha cantado copla, lo llevo en la sangre, igual que la poesía. Mi abuelo era maestro y poeta, y creo que eso se transmite en los genes.

¿Escribes poesía? ¿Con qué poeta te sientes más identificada?

Sí, escribo. Ha habido varios poetas, uno de ellos Juan Ramón Jiménez. Me identifico mucho con su sensibilidad, con su manera de ver el mundo y las cosas.

Si tuvieras que elegir un libro de la literatura universal, ¿por cuál te decantarías?

Por El Quijote.

¿Por qué?

Porque El Quijote es la vida hecha literatura. No hay una expresión más humana, no hay arte tan real, tan humano, como El Quijote. Todos los valores que tiene Don Quijote son los que yo imagino, los que yo pienso… No sé, me siento tan identificada..

¿Eres un alma libre, cómo él?

Un alma libre y con valores, sí, me siento así ¿por qué no? Me gusta su espíritu altruista, muchísimo. Y ese seguir tus sueños, luchar por lo que piensas y lo que crees aunque los demás puedan pensar que eres ridículo, sentir que tú eres quien lleva las riendas de tu vida, que sabes lo que quieres, que luchas por tus sueños…para mí eso es lo más bonito. Aunque sabemos que la filosofía del Quijote no es la que nosotros le queremos dar, la intención de Cervantes era parodiar los libros de caballería, pero detrás de eso hay un trasfondo…

¿Con qué período histórico te sientes más identificada?

Con el Romanticismo, porque es el culto al yo, la libertad absoluta, la huída del mundo y de aquello que es banal, la evasión en tus propios mundos, en mundos exóticos, lejanos. Quizás por eso estoy en Finlandia, porque hay algo que me lleva y me guía lejos de la realidad. Mi espíritu es tremendamente idealista, y los románticos que aspiraban a ese idealismo…ellos no lo encontraban, porque la vida es cruel, ellos huían continuamente en sus fantasías, a través de la literatura, del arte, de la bohemia…







¿Qué actitud tomaría Carmen Lucía si de repente un hombre muy imponente, le dijera como a Sandokán, que quiere un hijo suyo?

Diego, porque no tengo piscina, si no…te tiraba.

Un país.

Finlandia.

Un lugar.

Valdepeñas.

Un sabor.

El sabor del vino.

Un color.

El azul.

Una canción.

Y sin embargo, te quiero.

Una película.

La vida es bella.

Un número.

El 9.

Si fueras un pirata te gustaría llevar un parche por tuerto, un garfio por manco o una pata de palo por cojo.

Una pata de palo por cojo, como Quevedo, que me encanta.

Si pudieras tener un poder, ¿cuál sería?

Teletransportarme.

Sitio más raro donde has tenido relaciones sexuales.

Al lado de un monumento franquista.





Mensaje de despedida.

A todo el mundo, que no tenga prejuicios tras leer la entrevista, que abran su mente, que la vida humana es corta y  hay que abrirse al mundo, olvidar las ideas preconcebidas y mirar a la gente con los ojos de la inocencia.

viernes, 23 de septiembre de 2011

Oye, pues poca broma.

Carmen de La Mancha estaba en Granada con un amigo. Bailaban en una discoteca y se le acercó un chico vestido con un traje de terciopelo, melena larga y sombrero. Él hablaba en inglés, ella en manchego. Bailaron. Carmenlú no sentía tipo alguno de atracción hacia él. Es por ello que en el momento en que el melenas le pidió que se fueran juntos a casa para intimar un poco más ella le contestó que no. "Entonces me pegó una hostia y se fue", explica la agredida. "¿Y qué hiciste después?", preguntamos nosotros. "Pues nada, ¿¡qué voy a hacer!?, me quedé allí bailando".


Carmen de La Mancha dándolo todo en Kuuba con Chrístopher al fondo.


*   *   *   *    *

Continuando con las maravillosas aventuras que vivimos en nuestro periplo por la Europa profunda, hablaré ahora de...

Anécdotas varias.

Bajo este título cutre continuaré el relato con diversos episodios sucedidos en Riga, capital de Letonia. Es la ciudad más grande de los estados Bálticos y el mayor centro cultural, educativo, político, financiero, comercial e industrial de la región.

El centro histórico de Riga ha sido declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, ya que posee la mejor colección de edificios de Art Nouveau en toda Europa. La capital letona ha sido elegida como Capital Europea de la Cultura en el año2014. (Fuente: Wikipedia).
Rezando como buen católico que soy.
Contaba en el anterior episodio lo sucedido en el Pukvedits con el derramamiento de mi cerveza, pero no lo sucedido más tarde. Desde ese lugar mágico lleno de tíos y tías petard@s nos encaminamos hacia el Moon Safari centro del estudiantado Erasmus y lo poco chusco. Para entender el sentido de la palabra chusco pulsen AQUÍ

Por el camino, nos encontramos a tres chicos, tal vez letones, a los que Diego Fernández gritó ¡Spain is different!. Sí, amigos, lo gritaba el mismo que defiende la independencia de Galicia: cosas de la bipolaridad. Total, que nuestros recién conocidos amigos letones comenzaron a preguntarnos cosas ininteligibles hasta caldear la cosa haciéndonos ver que en cualquier momento nos mataban. Como gente valiente que somos, nos enfrentamos a ellos y salimos ganando. Que no...que es broma. Salimos corriendo.

*   *   *   *   *

Tras esta escena pandillera de violencia gratuita, conseguimos llegar al Moon Safari. Alba estaba demasiado animada, se había tomado unos cuantos chupitos y todo le hacía gracia. Tratamos de escapar de ella y fuimos al French Bar. Justo enfrente hay un pequeño parque en el que decidí orinar. Era una zona llena de matojos y otras hierbas en la que nada podía indicar lo que después sucedería.

Mientras meaba con suma felicidad, un hombre alto, calvo y guardia de seguridad creó un plan fantástico: venir corriendo hacia mí y golpearme en mitad de la meada. Lo llevó a la práctica y consiguió tirarme al suelo. Resulta que el hombre estaba allí garantizando la seguridad del descampado. Sin embargo, mi estado feliz y contento me llevó a continuar en una esquina.


Debate muy interesante en una calle de Riga.
Desde allí, nos movimos a una discoteca con aspecto pijo (nada que ver) y volvimos a huir de Alba. Esta vez decidimos volver al Pukvedits, pero ya iba a cerrar y no nos dejaron entrar. Sin embargo, continuamos en la puerta, conociendo a gente petarda. Muy muy petarda. Entre ellos, un hombre que nos ofreció llamar a sus amigos para que nos buscaran unas señoritas para disfrutar de un sex massage. ¡Cómo está el mundo de la prostitución! Sin saber cómo deshacernos de ese pesado, caminamos sigilosamente hasta llegar al hostal. Misión cumplida: nos habíamos librado de él.

*   *   *   *   *


Una vez en el hostal, Diego Fernández se acostó. Chrístopher, Alba y yo continuamos la fiesta en la cocina comunitaria. Con la música del ordenador y bailando sobre las mesas donde la gente desayunaría dos horas más tarde. Llenándonos la cara de dentífrico sin saber por qué. Y en mitad del jolgorio, un vejestorio (vaya pedazo de rima, soy un poeta) llegó y se sentó para consultar algo en un ordenador. Yo decidí bailar a su alrededor mientras todos hacíamos palmas. El momento más bonito de la historia del pop (dedicado a Isabel Beldad).

Sólo sé que, por la mañana, amanecí en la cama de Alba con Chrístopher a un lado y ella en el centro. Los tres en una cama minúscula. Escalé y subí a la de arriba (era una litera), donde seguí durmiendo.

*   *   *   *   *


Diego posa con el cartel.
Al día siguiente descubrimos un poco más la ciudad: fuimos a un mercado donde todo era veinte veces más barato que en Finlandia y descubrimos un recinto en el que se estaba celebrando un festival de cine. Carteles de La piel que habito por todos lados. Sin embargo, no la proyectaban hasta el domingo, día en que estaríamos viajando en barco Tallin-Helsinki.

Comimos en un sitio típico que nos aconsejó la chica de la oficina de turismo (una letona que había hecho su Erasmus en las Islas Canarias y trabajado después en Mallorca, sin visitar nunca la península). 

Por la noche fuimos a tomar unos chupitos. Cuando entramos al bar, nos sorprendió que cada uno de ellos tuviera un precio superior a 9 euros. Preguntamos si era un error y la camarera (antipática, idiota y petarda) nos dijo que no. Nos fuimos. Pero algunos volvieron a subir las escaleras para preguntar again si el responsable de la carta iba drogado cuando la escribió. La desagradable trabajadora volvió a negarlo. Más tarde descubriríamos que se trataba de un club de alterne disfrazado de bar de copas normal, en el que los precios son más altos para que la gente se largue y poder desarrollar su tarea con los clientes que saben a lo que van.

Acabamos frente a la Casa de las Cabezas Negras admirando cómo se apagaban y encendían las luces mientras suspirábamos con exclamaciones: ohhh, ohhh, aaaaah, ohhhh, sííííí, ohhhh, uhhh, buuuf, aaaah. De allí al Moon Safari, un rato de karaoke, una sidra y a la cama. Al día siguiente nos despertaríamos a las 7.00 AM para subir al bus que nos llevaría a Riga cuatro horas y media más tarde.

En el próximo episodio de Mis hazañas por el mundo, by Diego Cassady:

  • La comilona gratuita en Tallin.
  • El timo de los chupitos.
  • Los pancakes.
  • Julien y la chica negra.
  • Control policia hollywoodiense.
  • Gente al borde del coma etílico.
  • La cárcel de Tallin.
  • El paseo de la cultura.

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Y esta noche... 


A darlo todo con Lo-Fi-Fnk. 

Y mañana: Huoratron, Lindstrom, Rico Tubbs, etc, etc, etc.