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martes, 6 de marzo de 2012

LENSLIFE.

Queridos amigos,

Bienvenidos a una nueva edición de Mis Hazañas por el Mundo. En esta ocasión, semanas y semanas después de la última actualización, tengo una cantidad formidable de información que compartir con todos vosotros. Comenzamos con los titulares.

EL CUMPLEAÑOS DE CARMEN LUCÍA.

Una noche de desenfrenada pasión que acabó fumando un cigarro en la puerta de Lapinkaari.

UNA SEMANA EN LAPONIA.

Miedo a acabar congelado en la región más septentrional de Europa.

MÁSTER EXPERTO UNIVERSITARIO EN LA CIUDAD DE BRUSELAS.

Cómo salir día sí día también en la capital de Europa sin morir en el intento.



Caras de Bélmez en los cristales de Ruma.


*********************** EL CUMPLEAÑOS DE CARMENLU.

El nueve de febrero Carmen Lucía cumplió 22 años, pero decidió celebrarlo el día 10 con una gran fiesta a la española. Dijimos que estaríamos a las 17.00 para empezar a cocinar, pero la cosa se nos fue de las manos debido a la búsqueda infructuosa del regalo más apropiado para la cumpleañera. Si hay una prenda que defina a Carmen, ese es el mantón. Y si tenemos en cuenta que su color favorito es el rosa, un mantón de color rosa se convierte en el regalo perfecto. Terminamos por encontrarlo en el centro comercial Koskikeskus.

Una vez con nuestro regalo y una postal de las princesas Disney que emitía un sonido insoportable de Cumpleaños Feliz al abrirla, nos dirigimos hacia City, donde la cumpleañera terminaba los platos que había cocinado durante toda la tarde


Let's make a toast!


Gente que se pone muy fea al reír.


Una muestra más de la adicción de DFF a las redes sociales.


Serena es feliz al saberse ganadora del sorteo del Niño.


La cena fue típicamente española: tortillas de patatas, jamoncito, queso manchego, patatas a lo pobre con huevos fritos... Tras ella, un pastel con mermelada de frambuesa y una tarta que cocinaron unas amigas finesas de Carmen. A la cena asistió también el novio de Carmen. Ella estaba con un español, pero su relación acabó para iniciar otra con Alexander, un rubio de Finlandia que la ha llenado de amor. Para saber más sobre Carmen, pulsad aquí.

Acabada la comilona comenzamos a beber, con tan mala suerte que la mujer de seguridad nos pilló con las manos en la masa. La mujer de seguridad era una rubia cualquiera que, de repente, se convirtió en Una rubia muy legal y comenzó a denunciar a los residentes de TOAS City por hacer ruido. A alguno lo echaron. Luego ella se fue de vacaciones (creo recordar que a Roma, según me dijo una noche de fiesta al encontrármela en la calle) y volvió con el pelo a trozos negros. Un cuadro.



Serena y su pasión por la penetración umbelífera.


Botellón en Carmen's room.


Chris, Carmen y su mantón y novio de Carmen.


Dos chicas muy petardas que conocimos esa noche.

Tras el incidente decidimos movernos a la habitación de Carmen. Allí estábamos todos junto a un sueco que escribió en el grupo de Facebook "Erasmus Tampere 2011/2012" buscando amigos porque él está con otro programa que no es Erasmus. Así que Lucía habló con él y se vino. Acabó la noche ocupado.

En Ruma hubo de todo. Debates sobre el fascismo y el comunismo con un petardo polaco diciendo que es mejor el fascismo (¿acaso se puede debatir sobre si una ideología es mejor que la otra? qué pena), bailes locos con gente desconocida que bebía en largos vasos de cristal un mejunje de cuyo nombre no puedo acordarme, la aparición estelar de Konsta, nuestro compañero de clase favorito, etc. Siempre habíamos pensado que el susodicho era gay pero luego supimos que tenía una novia bastante mayor que él a pesar de sus alocados bailes poco heterosexuales. Un día, al salir de clase, me dijo que si podía ayudarle poniendo mi voz en una de sus creaciones de videoarte. Luego me envió un largo privado por Facebook, pero mi pereza me llevó a no contestar y esa colaboración nunca se hizo realidad.

*********************** UNA SEMANA EN LAPONIA.

El lunes 13 de febrero por la noche pusimos rumbo a la Laponia finesa. Llegamos un día después tras horas y horas de autobús muriendo sin cesar. Estuvimos allí hasta el sábado de la misma semana, cuando volvimos para llegar a Tampere el domingo 19 por la mañana.

Lo peor del viaje: la paliza de ir una noche entera en autobús que a la vuelta se convierte en medio día+toda una noche (HORROR), levantarte cada mañana entre las 06.00-07.00 para luego volver poco más tarde de la hora de comer y tener la tarde libre (¿no sería posible madrugar menos y hacer las actividades a lo largo del día?), el reparto desigual de las cabañas, la casi-congelación de los pies el día que hicimos esquí de fondo, que nos llevó a Pablo y a mí a volver al edificio principal para ponernos más calcetines.

Lo mejor del viaje: nuestra cabaña (era la mejor de todas, lo cual desató la ira de los que tenían minicabins), llegar al Círculo Polar Ártico, tocar el agua del Océano Glacial Ártico, el husky safari, intentar pescar agujereando el hielo del lago congelado, la vasca Irati, conocer al ex-novio de Jorge Mollá, hacer ejercicios de supervivencia, las noches de borrachera en las cabañas con el grupo de los Conguitos, cantar una serenata con Daniel Dorado a la guía rusa y que Gonzalo llamara a la puerta del conductor de bus a las tres de la mañana para hacer un movimiento de pájaro. Al día siguiente, la guía dijo a través del micrófono que por favor no volviésemos a cantar un solo en su cabaña y que no llamáramos a la puerta del conductor (en ese momento descubrimos que él era ese hombre que abrió la puerta con cara de pocos amigos).


La alfombra roja de los Goya 2012.


Minutos antes de mi excomunión.


Escribiendo cartas llenas de deseos felices.


El atardecer lapón siempre fue muy romántico.


Alba oliendo botas siempre fue muy desagradable.


Yo intentando pescar siempre fui muy divertido.


Diego y yo sentados justo detrás de dos agujeros en el hielo siempre fuimos muy monis.


Construir un iglú y meterme dentro es una estampa genial.


Conducir un trineo tirado por huskies siempre fue muy de película.





Para quien tenga pensado viajar a Laponia: hacedlo antes de los 35 años. Incluso antes de los 30. Hay actividades imposibles de llevar a cabo a ciertas edades, y con 60 años no creo que sea muy apetecible andar con la nieve cubriéndote hasta la cintura o respirar el frío de los -30 grados. Es un viaje que debe hacerse una vez en la vida. Bajar del bus de vuelta del Océano Glacial Ártico, mirar al cielo y ver las auroras boreales pone los pelos de punta. 

*********************** MÁSTER EXPERTO UNIVERSITARIO EN LA CIUDAD DE BRUSELAS.

Volví de Laponia el domingo 19 por la mañana. Esperamos en la Railway Station al autobús número 2, llegamos a Lapinkaari y dormimos sin cesar. Pasamos el día lavando la ropa que apestaba a chamusquina (nunca mejor dicho, porque todas nuestras prendas de vestir se impregnaron del aroma de la leña quemada uno de los días en que nos ofrecieron una sopita hecha al fuego en Laponia) porque al día siguiente nos íbamos a Bruselas. 

Aprovechamos esos días para volver a socializar un poco con Ana Mae, Jara o Serena, porque la noche del 20 al 21 de febrero debíamos salir de Tampere con destino Lappeenranta. A las cinco de la mañana, despertamos, tras cenar Chrístopher, Alba y yo con Ana Mae en un restaurante chino de Tammelantori. Subimos al tren, bajamos a las siete en otra estación y allí tomamos otro hasta nuestro destino. 

Lappeenranta es una ciudad situada a 30 km de la frontera rusa. Por ese motivo el aeropuerto (al que llegamos tras coger un taxi en la estación de trenes) estaba lleno de rusos maleducados, ruidosos y desordenados. Y es que la ciudad está más cerca de San Petersburgo (211 km) que de Helsinki (221). Toda esa gente viajaría con nosotros a Bruselas, aunque algunos de ellos iban a Ámsterdam vía Charleroi. Es el caso de un hombre que se había cortado el pelo con una motosierra y de su mujer, que iba vestida de prostituta de los años 70.

Ya en el aeropuerto, volví del baño y me encontré con que en las pantallas, al lado del código de nuestro vuelo, aparecía una palabra: PERUTTU. Es cancelado en finés. Era la segunda vez que intentaba viajar a Bruselas para visitar a Alberto (la otra vez perdí el tren y, como consecuencia, el vuelo) y volvía a tener problemas para llegar hasta Bélgica. Había una tormenta de nieve que impedía aterrizar al avión, cuyo piloto lo intentó tres veces. Así que nos llevaron en bus Lappeenranta-Helsinki. Tres horas después llegamos al aeropuerto de la capital de Finlandia. Por fin pudimos subir al avión.

Una vez en Charleroi, un autobús hacia Bruselas. Una hora y ya estábamos allí. Davinia, Rocío y Silvia esperaban a Chrístopher y Alba con pancartas muy petardas. Alberto llegó después. Se me había olvidado que solía vestir de negro y me llamó la atención. Luego me acordé. Nos fuimos a casa, una ducha, cenamos y salimos a pasear un rato. Tomamos dos cervezas en el Potemkin, un sitio muy guay donde proyectan pelis. Allí estuvimos contándonos todas las aventuras que hemos vivido en estos meses de separación: no nos veíamos desde julio del año pasado.

Al día siguiente le acompañé a la universidad (él estudia en la Université Libre de Bruxelles) ya que tenía que hablar con un chico de la Canadá francófona con el que iba a hacer un tándem, es decir, él habla español y el otro habla francés, se hacen amigos, aprenden y consiguen créditos. La universidad es un poco Hogwarts, con edificios que datan de 1834. No sabía que de allí han salido cuatro premios Nobel, una medalla Fields y que cuenta con un 29% de estudiantes extranjeros.


Aquí estudia Alberto.

Mientras él hablaba con su tándem, yo me paseaba por las calles ante el riesgo de ser atropellado por un tranvía, dado que no entendía el funcionamiento de los semáforos que pueden estar en rojo para el tráfico mientras que los tranvías pasan de igual manera. No escuchar música y así no perder la capacidad auditiva es bien. Volví al Campus, conocí al canadiense y a una catalana que también estudia periodismo allí y nos fuimos a pasear por el barrio europeo. Antes de eso nos tomamos una metralleta.


Bocadillo apto para la Chon Gorda.

La metralleta es un plato belga que puedes degustar en las friteries, kebabs y bares de la ciudad. La mitraillette procede de Hainaut, una provincia al sur de Bélgica, y por 3'50€ te mantiene llenísimo durante un día entero. Se trata de un bocadillo con carne (el que yo probé tenía un pincho moruno dentro), patatas fritas y zanahoria, tomate, lechuga, cebolla o lo que tú elijas. A todo ello le añades una salsa de entre las múltiples que probé en mi estancia en Bruselas: andaluza, Brasil, samurai, americana, barbacoa, mayonesa...

Con el estómago lleno, nos paseamos por el barrio europeo.


Foto mal hecha del Parlamento Europeo.


Me hizo gracia que estuviera en finés.


Una cosa mu modenna.


Alberto disfrutando de la propaganda de la UE.


Una vez allí, entramos al Parlamentarium. Es el centro de visitantes del Parlamento Europeo, que no pude visitar cuando fui con mi madre en marzo del año pasado porque no existía, ya que fue inaugurado en octubre de 2011. Está en el Espacio Léopold y contiene una exposición permanente de cientos de contenidos multimedia que explican tanto el funcionamiento del Parlamento como de otras instituciones europeas.

Al llegar te dan un PMG (personal multimedia guide) con el que haces todos el recorrido en tu idioma o en el que te apetezca de los 23 de la Unión Europea. Está abierto todos los días excepto los lunes por la mañana, y es gratis. 

A destacar: escribir un mensaje en un ordenador que luego proyecta tu texto, sentarte en los sofás de la sala circular que da vueltas sin cesar y ver vídeos de propaganda pro-UE, ver los caretos de los eurodiputados en  la sala donde aparecen los de cada país, o usar las máquinas-cámaras con las que recorres el mapa de Europa caminando por encima. 

En la sala donde aparece propaganda en vídeo con las historias de gente que ha conseguido vivir un poco mejor gracias a las ayudas de la Unión Europea hay dos vídeos cuya localización está en España: uno de una sudamericana que llegó a Madrid y montó un gimnasio donde ahora trabaja toda su familia, y otro de una española que trabaja de auxiliar de geriatría gracias a no sé qué programa de la UE. El vídeo de la española es lo más rancio que he visto en mucho tiempo, da una imagen de España que hará pensar a cualquiera que vivimos en los años del franquismo. Sólo salen monjas. Monjas todo el rato. Monjas en todas partes. Monjas bendiciendo una comida, monjas dando hostias -consagradas- a los enfermos, monjas rezando, un crucifijo en una pared, abuelas en misa... Pánico. ¿Esa es la imagen que se quiere dar de España? ¿Un país ultracatólico donde la gente se dedica a comer hostias? Qué horror.



Tras la visita al museo del Parlamento Europeo, volvimos a casa para cenar. Después bebimos para salir a Fuse, una discoteca que Alberto no me pintó muy bien y que quizás por eso no me pareció tan mala al final. Antes de entrar, nos encontramos con Alba, Chrístopher, Rocío, Davinia, Silvia y una finesa compañera de piso de ésta última. Era la típica fiesta de estudiantes Erasmus, por lo que contó con todos los hits del Miami de Tampere, aunque hubo una media hora de música guay. Un hombre daba de beber un licor de menta que estaba malísimo y luego no llevaba alcohol. La sala de fumadores era the pércal con un gay gordo de madre española que hablaba como Falete. Nos fuimos antes de que cerraran.

A la mañana siguiente paseamos de nuevo por la ciudad, y por la noche fuimos a la TD. Bebimos en casa de Alberto con media Italia allí congregada. Una petarda de la clase de Chrístopher y Alba que se fue a vivir a Londres criticó a una amiga de Alberto llamándola "caperucita roja", pero la italiana la entendió y se cabreó. 

No entiendo por qué no se oye hablar de esta fiesta en España. No sabía que esto existía y es una de las mayores locuras (y he asistido a muchas) que he visto en mi vida. Ni punto de comparación con festivales musicales locos en los que he podido estar, ni afters que hayan acabado de manera surrealista. Es una jodida locura.

La TD es una fiesta que se celebra de lunes a jueves, todas las noches, en el campus de La Plaine de Bruselas en un edificio medio abandonado, muy viejo y con pinta de poder hundirse en cualquier momento. Alberto me dijo que no me llevara el abrigo y que me pusiera ropa oscura. Me dejó una camiseta negra. Entrar al edificio supone recibir una bofetada de aire caliente. Pagas 4 euros de entrada más 1 euro por cada cerveza. Compramos una tira de 5 tickets, de los que te van arrancando uno a uno cada vez que pides una consumición. La ropa la dejas gratis en un ropero que nadie controla, por lo que todo el mundo puede llevarse lo que quiera, como hicieron con mi preciosa bufanda. 

Nada más entrar, empecé a escuchar La Bomba de King África. Sonarían también la banda sonora de Friends, reggeaton, petardeo de todo tipo... aunque mi recuerdo general de la noche es más bien difuso. Además de sudar como un pollo, tienes que enfrentarte a la lluvia de cerveza. La tradición dice que cuando tengas sólo dos dedos de bebida en el vaso, debes lanzarlo hacia atrás. Así, le caerá a cualquiera encima y acabará tan lleno de cerveza, sudor y porquería como tú.

No sé cómo volvimos a casa, pero creo que colándonos en un autobús.

Valoración de la TD: 10. Descripción: Inmundicia.


Lo típico que para DFF sería maravilloso, espectacular, tremeeeeeendo.


Cola para probar las mejores patatas fritas de Bruselas.


Esta es mi cara de aquí-estoy-yo.


El viernes nos quedamos en casa pasando la resaca. Al día siguiente tomamos las mejores patatas fritas de Bruselas, en la Plaza Flagey, junto a los estanques de Ixelles. Una hora de espera para comernos mínimo medio kilo de patatas fritas con salsa Brasil y una croqueta de carne alargada. Dicen que el truco de las patatas fritas belgas está no ya en la calidad de las patatas y en el corte, sino en el hecho de que las fríen dos veces. Primero, a fuego lento, y, después, a fuego muy fuerte para que queden muy crujientes. Estaban riquísimas. El último día las probé en la fritería de la esquina de atrás de la Grand Place y no tenían nada qué ver. Flagey 1 - Grand Place 0.

Bruselas es una ciudad oscura. Es más gris que Tampere. Pero tiene vida, y los belgas parecen vivir ajenos a todos. Tienen cara de que todo les pasa de largo, de vivir en un país que aunque sea la sede de la verdadera capital de Europa, no tiene mucho qué decidir, y es por eso que pasan de todo. Muy bien por ellos.

El sábado salimos a Flash Cocotte. La fiesta más petarda de los últimos tiempos. Pinchaban los de Yelle y nos encontramos con la cantante, a la que abracé sin dejar que se moviera durante media hora. Creo que ahora está en tratamiento psicológico y fisioterapeútico. Alberto huyó cuando se nos hizo tarde para disfrutar de la oferta, y allí nos quedamos Alba, Chrístopher, Silvia, Davinia, Rocío y yo. Acabé la noche en casa de Silvia ya que Alberto estaba catatónico y era imposible contactar con él.


Vamos a vomitar en tres, dos, uno... yaaaaaa.


El lunes fue nuestro último día en Bruselas. Pasé la mañana dando vueltas mientras Alberto asistía a una clase, y aproveché para ver una iglesia que me quedaba por ver. Luego él vino y me pedí un McFlurry con esas pantallas de pedidos en los que no tienes que hablar con los camareros. Pulsé en algo que no sabía qué era y resultó ser una cosa repugnante con sabor a medicina afrutada de color morado. Se trata del McFlurry Cuberdon. El cuberdon es un dulce típico de Bélgica extremadamente empalagoso. Asco.

Luego fuimos a visitar la Basílica del Sagrado Corazón, volvimos al centro, me comí un gofre frente al Manneken Pis y nos fuimos a beber una cerveza al Café des Halles, donde unos estudiantes que teníamos enfrente no paraban de mirarnos debido a nuestro atractivo físico. Jugamos 30 partidas del cuadrado con las cartas y luego nos fuimos todos a cenar a casa de Alberto, que nos hizo pasta con una salsa en la que combinó más de diez especias diferentes. Rico.

Por la noche, un autobús a Charleroi y de vuelta a Finlandia.

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PRÓXIMAMENTE EN MIS HAZAÑAS POR EL MUNDO BY DIEGO CASSADY:  CONCIERTO de JUSTICE en ESTOCOLMO, EMIL Y LOVE, la LOCURA de DIEGO FERNÁNDEZ, dar las gracias al CAMARERO del MCDONALDS, MÁSTER en ESTUDIOS ASIÁTICOS en LUND.

domingo, 18 de diciembre de 2011

El perro cachondo (aka hot-dog).

Hola mamis y papis, que diría Yasuri. ¡Cuánto tiempo sin actualizar este mi blog lleno de aventuras por el mundo! Sé que me echabais de menos. Por eso he vuelto para crear en vosotros un disfrute sobrenatural. Han pasado muchas cosas en estas últimas semanas. Todas ellas contribuyen a mi leyenda de gracias y desgracias a partes iguales, haciendo de mí un ser equilibrado al 100%.

En primer lugar, hace 2 semanas perdí un vuelo a Bruselas después de gastarme el dinero (en realidad, eso es lo que menos me importó y me importa ahora mismo), pero sobre todo me fastidió por la ilusión que me hacía ver a Alberto. Perder el avión fue la consecuencia de una serie de catastróficas desdichas que comienzan a las 04.20 de la noche del lunes 5 de diciembre al martes 6. O mejor dicho, a las 22.00 del lunes 5 de diciembre.

Después de llenar mi trolley de jerseys y demás prendas de invierno, saqué toda la ropa de nuevo. Alba Lúa opinaba que ella sabía hacer la maleta mejor que yo, por lo que decidió hacerla enrollando mi ropa para conseguir llevar más cosas. Luego empezamos a hacer la cena, nuestra receta especial de pollo al pesto con queso fundido que algún día os contaré. La receta no es la más lenta del mundo, pero requiere tiempo y amor en la preparación. Ese tiempo y esa cariñosa elaboración nos llevaron a perder el bus que debía llevarnos al centro, ya que esa noche dormía en la habitación de Chris para sólo tener que cruzar y encontrarme en la Rautatieasema (para la gente fina "estación de tren").

Con la primera gran nevada del invierno finés sobre nuestras cabezas, Albert, Chris y yo nos dirigimos a pie hasta City. Muy bonita la nieve mientras sudas bajo tu abrigo de plumón sufriendo un bello contraste frío-calor. Por fin llegamos. Una ducha y a la cama.

Suena el despertador veinte minutos antes de la hora de salida del tren. A continuación adaptaré el mensaje que envié a Alberto una vez llegué de nuevo a City más de una hora y media después:

Mira no se si pegarme un tiro o que hacer. He ido a la estacion de trenes de Tampere y estaba cerrada cuando deberia haber cogido el tren a las 04.40 que es cuando tengo el billete. Despues de intentar entrar por todas las puertas una tia me ha dicho que no se podia entrar hasta las 05.00, pero claro yo tenia el billete para las 04.40 asi que no habia manera de entrar. Me ha dicho que subiera a la parte de arriba para acceder por la calle, total que me he tenido que subir toda una calle por debajo de un puente hasta llegar a unas escaleras que al subir estaban las vias (no sabia ni que ese sitio existia). Al llegar ahi resulta que los trenes estaban al otro lado de las vías pero no se podia cruzar, asi que me he ido al fondo para ver si podia hacerlo pero estaba cortado con una valla,  me he ido al otro lado, he bajado en un ascensor y he conseguido entrar a la estacion a un pasillo desde donde se sube a las vias por el otro lado. Cuando he subido el tren se estaba yendo despues de llegar chorreando de sudor y de estar 20 minutos dando vueltas a la estación.

Hasta las 5 no abrían la estación por lo que me he quedado en mitad del pasillo ese que era lo único abierto hasta que la han abierto, he mirado los trenes que había para despues pero el siguiente llegaba a las 12.00 a Lappeenranta que es donde tengo que coger el vuelo. Asi que he llamado a Chrístopher y me ha dicho que fuera a la estación de autobuses a ver si habia buses, pero me he ido a la estación de autobuses metropolitana en vez de a la de larga distancia porque no había ido en la vida a esa estación así que después de irme a la otra punta de Tampere he tenido que volver para buscar la otra: he llegado y habia 2 taxis y una tia en mitad de la nada, todo esto nevando y resbalandome en el PUTO SUEEEEEEEEELO me va a dar un ataque. 

Bueno los taxistas no tenían ni idea, la tía esa tampoco, he conseguido ver en las pantallas de dentro de la estación de autobuses (que estaba cerrada tmb porque hasta las 6 no abren) y resulta q no salen autobuses a Lappeenranta, sólo a Helsinki y salia a las 05:45, llegando a Helsinki a las 07:45 con lo cual perdía el tren de las 07:28, y de Helsinki a Lappeenranta se tarda 3 horas en caso de haber bus, con lo que llegaria al centro de esa ciudad a las 10.45 y el avion salia a las 10.40 del aeropuerto. Me he recorrido toda la ciudad a ver qué manera había de llegar alli y no hay manera, he ido con tiempo a la estacion de trenes porque además me he quedado a dormir en la residencia de Chrístopher para no tener q ir andando desde mi residencia q vivo a las afueras y no he podido coger el puto tren por esta serie de mierdas q me han pasado, es decir q estaba cerrada y no tenia ni idea de como llegar al tren. Estoy entre que me de un ataque y ponerme a llorar, y lo peor es que no sabia ni que escibirte y he llegado ahora más de 1 hora después tras recorrerme esta ciudad en busca de una alternativa para llegar a Bruselas. He mirado hasta los vuelos, pero hasta el sabado no hay otro a bruselas con ryanair, y cuesta 60 euros y llega a la 1 dl mediodia con lo cual seria estar solo medio sabado, domingo y lunes pq el otro vuelo es a las 6 d la manana. ASCO DE VIDA. Ojala no me odies porque en serio el q peor esta soy yo q me he gastao 64 euros en el vuelo, mas 30 en el tren q he perdido porque esta gente tenia la estación cerrada cuando se supone q se podia ir por donde siempre q es lo mismo q hizo Silvia para volver a bruselas. Te quiero.





Bueno, pues con ese mensaje os podéis hacer a la idea de lo que viví esa noche. Después de eso, me fui a mi residencia tras esperar veinte minutos a que llegara mi bus. 

Desesperación tras perder un tren.


Lo mejor de este momento es que estoy escribiendo todo esto desde el aeropuerto de Helsinki mientras una panda de chonis fineses se dedican a pasearse con patinetes a nuestro alrededor. Nadie sabe el porqué pero este aeropuerto está lleno de patinetes que hacen las delicias de la población viajera. Ahora uno de los chonis se ha tirado un eructo y después ha tosido para disimular un poco. Mientras tanto, Alba trata de ver Midnight in Paris sin éxito.

Después de esa desgracia de noche intenté llamar a Alberto desde un infinito número de teléfonos móviles, pero no daba tono y salía una señora hablando el idioma satánico ese que hablan aquí y del que no entiendo nada. Pues muy bien.

A la mañana siguiente, Augusto me despertaba. Era el Día de la Independencia de Finlandia, algo así como nuestra fiesta nacional, y Tampere se llenaba de tanques, avionetas y parafernalia militar. Todo lo que no me gusta junto. Sin embargo, nuestro brasileño favorito quería animarme después de la pesadilla de noche que había vivido y de las vueltas que seguía dando a mi cabecita. Así que me duché, me vestí y nos fuimos al centro. Niños haciendo cola para subir a los tanques, fineses emocionadísimos cantando el himno nacional después de quitarse los sombreros y con la mano en el corazón, más gente que nunca por las calles, nieve por todos lados y resbalones varios.


La aparición de la cara de Afrodita.


Urdangarín y la Infanta Cristina.




La Duquesa de Alba con amigos.


Pareja bailando.


Después nos fuimos a comer a un restaurante americano donde ya estuve con Misia, Valentina, Serena y su amigo Lorenzo, y con el estómago lleno nos volvimos a casa.

Pues eso fue hace dos semanas. Desde entonces han pasado más cosas, como por ejemplo...

EL MARAVILLOSO MUNDO DEL SPA.

Creyéndonos ancianos en viaje del Imserso decidimos coger el bus y poner rumbo a Nokia. Nokia es una localidad a las orillas del río Nokianvirta (Kokemäenjoki), en la región de Pirkanmaa. Se encuentra a unos 15 km al oeste de Tampere en la orilla occidental del lago Näsijärvi. Cuenta con una población de 31.517 habitantes y destaca por sus industrias del cauchopapelera y de la celulosa. Aunque parezca que sí, la empresa de móviles Nokia ya no opera en esa ciudad. 

Hace años, Nokia formaba parte de Tampere. Luego se fue separando y Pispala, que estaba dentro de la región Suur-Pirkkala, pasó a quedar dentro de Tampere, mientras que Ciudad de Nokia se convirtió en autónoma. Actualmente, Pispala es uno de los barrios "especiales" más visitados de Tampere, pues cuenta con casas construidas totalmente al azar en colinas altamente inclinadas. La historia detrás de este hecho se remonta al tiempo en que se permitía que la clase trabajadora construyera sus hogares en esta región, sin contar con reglamentación propia. Esto sucedió hasta su anexo a la administración de Tampere.

Prestad atención a PISPALA porque cobrará importancia en nuestras jóvenes vidas de estudiantes Erasmus próximamente.

Por 14 euros con carnet de estudiante pudimos disfrutar de un día entero de relax. El spa Rantasipi Eden, ubicado en un hotel que suele ser destino de parejas recién casadas o familias con niños (al contrario de lo que yo me esperaba), cuenta con numerosos atractivos. Toboganes donde tirarse con flotadores, otro para tirarse tumbado (o intentarlo, porque mucha corriente no había), tres jacuzzis con diferentes temperaturas (uno de ellos a 37 ºC para hervirte un poco), un río con corrientes, cascadas, piscina de olas, tres saunas (con mucho vapor, con esencia de manzanas y tropical (?), etcétera. Comimos allí unas hamburguesas y nos echamos una zorrica que nos vino de perlas. Todo un mundo de diversión a una hora de Tampere -para volver- y sólo media para ir. 

Lo mejor del día fue bañarnos bajo la nieve en la piscina, con los copos cayendo sobre nuestras congeladas cabezas. Hay un vídeo del momento que está en Facebook para quien me tenga agregado.


Escena de máxima diversión en el interior del spa.


Castilla-La Mancha desde el aire.


Spa con luces de puticlub.


Cosas a tener en cuenta a la hora de ir al spa: 1) para entrar a la sauna tienes que ir desnudo totalmente (aunque nosotros nos saltamos esta norma), 2) a cierta hora de la tarde ponen unas luces de colorines que recuerdan a un club de alterne, 3) la sensación de estar metido en un jacuzzi con agua ardiendo mirando hacia el techo de cristal sobre el que cae la nieve no tiene precio.

Tras el día de descanso volvimos a Lapinkaari bajo la nieve. De allí a City, donde bebimos Chrístopher, Alba y yo para hacer frente a NUESTRA PRIMERA NOCHE EN MIAMI.

Pero eso lo contaré en España. Ahora mismo, Alba y yo nos encontramos en el aeropuerto de Vantaa, Helsinki. Son las 03.00 de la mañana y hasta las 06.00 no sale nuestro avión. De Helsinki a Francfort, una escala de entre 3 y 4 horas, y ¡¡¡A MADRID¡¡¡, donde me reencontraré con mucha gente a la que quiero y echo mucho de menos. 


Alba y yo nada más llegar al aeropuerto de Helsinki.


PRÓXIMAMENTE EN MIS HAZAÑAS POR EL MUNDO BY DIEGO CASSADY: nuestro primer día en MIAMI, el SECRET SANTA (AMIGO INVISIBLE para la gente chusca), acabar de AFTER en PISPALA hasta las 09.00, CRÓNICA FOTOGRÁFICA de la NOCHE EN EL AEROPUERTO, limpiar y cambiar de habitación, el PERRO QUE PRETENDE ABUSAR SEXUALMENTE DE TI SIN CESAR, y ANA MAE, DIARIO DE UNA MUJER QUE ESCAPA DE TODA SITUACIÓN.