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viernes, 2 de septiembre de 2011

Conexión PETARDA.

El miércoles viví una noche terrorífica. La noche de las tías petardas. Cuando el sol dice hasta mañana y llega la penumbra, la tribu entra en el baño. Se maquillan, se cardan el pelo, sacan la lengua, se miran en el espejo, se ponen el vestido y se quitan las bragas. Ya están listas para salir.

Una vez en la discoteca, bailan de una manera indescriptible. Su cuerpo se desencaja, bailan solas, acompañadas, te hablan aunque no las conozcas, te miran de soslayo. Nunca bailarán, sin embargo, como la Gitana Torbellino.




La noche del miércoles estuvimos en RUMA, discoteca indie and alternative (así se presentan) situada frente a Klubi, nada más subir de la Railway Station, pasando bajo el puente. Dos euros con guardarropa, algo inaudito en Tampere. La música, genial. Como si hubieran puesto una lista mía de Spotify. Caribou, The Smiths, Crystal Castles, Lykke Li, Moloko, Chicks On Speed, etcétera. Después de la primera hora, empezaron a pinchar música extraña finesa tipo rap. Tres tíos bailaban a su manera, tal vez rapeando. Un hombre ruso lo daba todo totalmente solo. También había dos chicos españoles. A uno de ellos lo conocí al salir de la discoteca del jueves pasado, pero nuestro estado nos impedía recordar de qué hablamos en ese momento.

Augusto conoció a la Petarda Nº 1. Desapareció con ella. Luego volvieron, y la chica intentó bajar un escalón de 5 centímetros con tan mala suerte que tropezó y se cayó. Se tragó el suelo.

Más tarde, conocimos a la Petarda Nº 2. Una señora de la que Chrístopher habla así:

 Salir de fiesta y que una petarda finesa sobre un taburete de leopardo te cuente lo feo que es Liverpool como si te fuera la vida en ello y encima se enfade porque le pidas una foto que atestigüe lo petarda que es, después de haber actuado como si te interesara mucho la brasa que te estaba dando.


La Petarda Nº 1 reapareció para nuestra desgracia. Hablamos de pedirle una foto que atestiguara su petardez. Le pregunté si se dejaba ser fotografiada, pero dijo que no, que odiaba las fotos. Entonces le dije que vale, tampoco nos iba la vida en ello. Era, al fin y al cabo, una tía petarda.



Así es la zona tranquila de Ruma.


Así es la zona no tranquila de Ruma.



Fue entonces cuando decidimos pedirle que nos fotografiara ella a nosotros. Accedió. Volvió a caerse al bajar del escaloncito, y fue entonces cuando casi muere chocando contra el suelo. Nosotros moríamos de la risa, ella de dolor. La Petarda Nº 1 estaba más y más enfadada, irradiaba furia, expulsaba odio por cada poro de su piel. 

Pero salimos a la calle, y fue entonces cuando esta tipa tuvo que escuchar canciones típicas españolas. En ese momento, huyó sabiendo que no tenía nada que hacer con nosotros, que no podía enfrentarse a gente más petarda que ella. Carmen Lucía nos deleitó con sus canciones. Merece una entrada kilométrica en este blog, pero estoy recopilando todas y cada una de las anécdotas para hacerlo como ella se merece.

Ruma mola. Las lámparas son retretes invertidos, y del techo cuelgan decenas de bombillas. Los taburetes tienen caras de gente petarda de los 70 y las paredes son de latas de Red-Bull. Volvimos hablando del Carnaval de Río de Janeiro, un tema de bastante interés para Alba Lúa. Después, un rato en Facebook, debatiendo sobre política.  

A Tampere también llega lo que pasa en España. Para quien no esté informado, podéis leer hacia dónde nos va a llevar María Dolores Cospedal (el De Cospedal se lo puso ella para hacerse la marquesa) a los castellanomanchegos AQUÍ. Es lamentable que tengamos, queramos o no, una presidenta a la que le importa una mierda la comunidad de Castilla-La Mancha. Esperemos que cuanto antes esta mujer se vaya a su casa y nos deje tranquilos. Recordemos que está ahí por sólo 1 diputado más. Qué suerte ha tenido la tipa.

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Ayer jueves, comimos en la universidad, como de costumbre. Salmón con arroz, ensalada con brotes de soja. Probé también las sobras de un postre de Pablo que todo el mundo odiaba pero a mí me gusto. Su tutora, Tuovi, me explicó detenidamente y paso a paso, cómo se cocina. Lo toman los militares.

Después, a la biblioteca, para sacarnos el carnet, y para Lapinkaari. Lara vino a visitarme y fuimos juntos al lago para sacar fotos con motivo del cumpleaños de una amiga suya. A pesar del frío y la ligera lluvia, había gente en bañador, saliendo de la sauna y tirándose al lago. Como diría el primer travesti de España en ese mítico vídeo de Manuela Trasobares, están todaaaas lo-caaaaaas.

Hechas las fotos, fui en bicicleta a comprar una pizza y cuatro manzanas. Lo de las cuatro manzanas no era premeditado. El caso es que mientras pedaleaba, la bolsa se rompió y cayeron al suelo las manzanas y la pizza. Venía un coche, y para esquivarlo salté de la bici estampándome contra la acera. El conductor siguió su camino tan feliz. Yo me sentía ridículo.

Alba y yo cenamos pizza de kebab de una marca italiana, luego unas manzanas y, para rematar, unos sandwiches de jamón y chorizo. Typical Spanish. A última hora, para City. En un principio, íbamos a ver un show de improvisación en una taberna irlandesa, pero terminamos viendo vídeos de Youtube. Cuando llegamos, ya había acabado la cosa, y volvimos para ver Kika de Pedro Almodóvar.



La madre de Almodóvar, LO MÁS.

Yo ya había visto la peli varias veces, así que me quedé dormido deleitando con mis ronquidos a Carmen, Chrístopher y Alba. Dormí en City compartiendo cama con Carmenlú. Esta mañana me he despertado a las 11.15 gracias a los golpes de Chrístopher. Una ducha en Lapinkaari, una comida repugnante en la universidad y luego al centro a comprar una bufanda. Unas latas de lonkero en el LIDL y los últimos preparativos antes de salir esta noche.


Hoy para comer.... ¡¡¡VOMITOOOO!!! Rico, rico.


Cosas que pasarán en las próximas semanas:

-ELECCIONES.

-Para quien no leyera lo que puso un chico en el grupo de Erasmus Tampere: llegan las elecciones del 20-N, y los que vivimos fuera tenemos que registrarnos AQUÍ. Lo que hay que hacer después (copiado literal del grupo de FB, y escrito por D.P.E.) es:

1) Registararnos como NO residentes en la embajadada en Helsinki (se puede hacer por correo)
2) Esperar a recibir una notificación con la información a cerca de como votar por correo.

Para registrarnos como no residentes tenemos que:
- Rellenar este formulario: http://www.maec.es/es/MenuPpal/Consulares/Formularios/Documents/2011INSCRIPCIONNORESIDENTE.pdf 
- 1 fotografía en color, tamaño carné, tomada de frente y con fondo blanco.
- Fotocopia del DNI.
- Fotocopia del pasaporte original en vigor
- Enviarlo todo a la:
Embajada de España
Kalliolinnantie 6
00140 Helsinki
Finlandia

Recordar que el periodo para votar por correo es antes que las elecciones y probablemente necesiten tiempo para registrarnos a todos.

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Hay que votar a Rubalcaba, por supuesto. Si no queremos que nuestro país llegue al total disaster al que nos quiere llevar Cospedal en Castilla-La Mancha.



-FESTIVAL MONSTERS OF POP.



Los próximos días 22, 23 y 24 de Septiembre se celebrará en Tampere el festival Monsters of Pop. Para más información, en inglés, AQUÍ.


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<3 <3 <3 <3 <3

miércoles, 31 de agosto de 2011

Aquí donde me ves, soy una combinación de tradición y vanguardia.

Está lloviendo a mares en Tampere. Se nos ha acabado el verano el último día de agosto. Aquí ya es otoño, amigos. Cuando he salido de Lapinkaari caía agüita (joder, acabo de recordar la expresión súper utilizada por las pijas hace 2 años, "agüita de coco", hay que recuperarla), pero al llegar en bus a la esquina del Hesburger, el McDonald's finés, estaba diluviando.


Asco de tiempo en Tampere para los próximos días


Mientras caminábamos hacia la universidad Diego, Leilani (la hawaiana que se ha recorrido medio mundo y vivió en Madrid estudiando en el Colegio Mirasierra), Federiko (el italiano más gracioso de Lapinkaari) y yo, mi cazadora vaquera, que ha pasado de mi madre a mí, ha conseguido absorber todo el agua que caía y ahora habré de esperar hasta que vuelva a España para que se seque.

En la universidad, Diego y yo hemos comido. Pollo con arroz, y una salsa de salchichas muy extraña. La ensalada de siempre. Y de allí al otro edificio para buscar a Pablo. Luego, a comprar un paraguas tres veces más caro que en España en los chinos fineses, que no son chinos pero sí fineses, y cobran a precios de aquí, cómo no.

Luego, de vuelta a la resi, y visitas de Giacomo, Chrístopher y Alba. Chrístopher se quedó dormido en un avión y se le paralizó media cara, ahora toma anabolizantes hasta recuperar sus rasgos habituales. Alba vivía en el distrito número 14 de Valencia, Benimaclet. Antes, hacía la compra con gorritos parisinos y cestas de mimbre, que llenaba de manzanas, peras y otras frutas y verduras. Ahora habrá de acostumbrarse al clima finés y adaptar su bohemeidad a lo diabólico de este país.


Alba y yo enamorados.


KUUBA, SEGUNDA PARTE.

Ayer martes volvimos a Kuuba, ese sitio de las cervezas y sidras a 1 euro. Dicen que ayer fue la última noche con estos precios. Bailamos el petardeo del lugar y vivimos fantásticas aventuras con Carmen Lucía, que está consiguiendo enamorarme cada día más. Ella cocinó toda la tarde para celebrar el cumpleaños de Chrístopher y Alba. 

Antes de ir a Kuuba disfrutamos de la cena que nos había preparado en City. Patatas a lo pobre con huevos fritos, jamón serrano, queso manchego denominación de origen ALBACETE (de venta en el LIDL), tortillas de patatas, ensaladas, pan tostado. Como en casa. Así, sí.


Orgasmo culinario.

La cena tardó una tarde en ser cocinada. Dos minutos en ser comida. Acabamos escuchando a Carmen Lucía cantar con su mantón. Puro amor. Todos a Kuuba. Acabamos como Las Grecas.

 

Marta no da crédito a lo que le cuento.

La foto, obra de Giacomo, muestra a Marta intentando entender qué le digo. No sé si el problema es que hablaba en castellano (Lara y ella son catalanoparlantes) y no se enteraba de la mitad de las cosas o si le estaba contando algo increíblemente extraño. Le preguntaré.

Tras salir de la discoteca, un taxi entre siete: Caroline, Serena, Vincenzo, Lara, Marta, Alba y yo. Llamamos a Giacomo y le dijimos que, por favor, nos preparase pasta para desayunar. Desayunamos pasta pero confundimos orégano con pimienta y nuestro estómago estalló. Vimos vídeos de Carmen la del Tiro y Maria Lapiedra. Serena gritaba horrorizada ante la imagen de la andaluza, exclamando "VOY A VOMITAAAAAR, VOY A VOMITAAAAAR, DIEGOOOO, NOOOOOO".




Nos fuimos a dormir a las 06.00.

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Amo esta canción pero odio a Russian Red. Tengo un sentimiento de amor-odio que no sé a qué me puede llevar. Que alguien haga algo.









lunes, 29 de agosto de 2011

El rayo de hielo asesino.

Es lunes. Son las 22.26. Sigo sentado en esa silla destartalada y mi escritorio está lleno de cosas que cada vez se multiplican más. Un desodorante, el móvil, un diccionario español-inglés, una botella de aceite Borges, un multi-purpose cleaner concentrate, pañuelos de papel, cubiertos de IKEA, un plato, un pen-drive, un martillo, mis llaves, un cuadernillo de Finnish as a foreign language.

He hecho una pausa para matricularme en dos asignaturas de la universidad y hablar por Skype. Son las 23.12. El próxima día 8 de septiembre empezarán mis clases. La semana siguiente, el 14, nos iremos de súper ruta a las afueras de Europa: Riga, Tallin y vuelta vía Helsinki. ¿Qué maravillosas historias nos deparará el recorrido? Sólo tienen que esperar, humildes lectores, unas semanas.

Hoy me he despertado a las 11.00. He ido con Lara y Marta a la uni en bus con nuestra querida bus card. Como no he encontrado foto de la tarjeta, os pongo una de la de Viena. Es igual pero en vez de poner Viena pone Tampere, y en lugar de tener imágenes de uvas, palacios imperiales y gente que hace pizzas o panes, váyase usted a saber, muestra el lago, plantas, y no sé qué más que no me acuerdo. En conclusión, no se parecen en nada.




Hemos comido tres minihamburguesas acompañadas de un mejunje de patatas con una especie de crema, una masa extraña de color blancuzco. Además de la ensalada de cada día con zanahoria radiactiva.


En mi primer discurso no os conté cómo se come en la UTA. La UTA es mi universidad. No hagáis bromas poniéndole una P delante, venga.

Tienes que hacerte el carnet de estudiante, con el que consigues un 50% de descuento en comidas, autobuses y trenes fineses. Así, de 5€ el menú pasa a costar 2’5€, lo que te produce una felicidad mayúscula hasta que te pasas con el número de albóndigas, como me pasó a mí la semana pasada. Sólo son 6 albóndigas (está escrito en finés, para quien lo entienda, QUE NO ES MI CASO), y cogí alguna más. Tuve que pagar 1’5€ más y luego no me las terminé de comer. En fin.

Después de comer, perdonen por divagar (por algo Sandra Manrique me llama Doctor Divago), hemos estado hablando de política, religión y franquismo, entre otras cosas, todas ellas orientadas a la búsqueda de la felicidad, con Alberto. Ese hombre catalano-español-italiano, si es que esa combinación existe, del que hablaré detenidamente en otra ocasión, en una sección que pasará a llamarse PROTAGONISTAS.

Tras el debate, a City, la residencia del centro. Pasando antes por el TOAS, la oficina que lleva los alquileres de habitaciones, con Albert y Chrístopher. Hablando en la habitación de Carmen Lucía, nuestra madre almodovariana y coplera, nos hemos dirigido después hasta el centro comercial. De allí a UFF, una tienda de segunda mano, donde me he comprado este jersey:



Después, a comprar al LIDL. Un rato al lago en bicicleta, con Alba Lúa, Chrístopher y Carmen Lucía (primera en aparecer próximamente en la sección PROTAGONISTAS), y a Lapinkaari para cenar las típicas salchichas que ya he comido cincuenta veces desde mi llegada a Tampere y dos pizzas.

Una salchicha envuelta en bacon y rellena de queso. Puro daño a la salud. Una pizza se ha caído al suelo y hemos comido revuelto de pizza.

En la cena hablábamos de la llegada del frío. De poder coger un vaso de agua, tirarlo al aire y que se congele al instante. Entonces, en mitad de nuestro delirio y placer hibernal, Carmen Lucía ha soltado: “Pero si le cae a alguien encima le puede hacer pupa”. No puede parar de ser madre manchega, ella es así, y por eso la adoramos.

A partir de ahí hemos entrado en una espiral infinita de debate sobre el rayo de hielo y las posibilidades de exterminio poblacional a través del vertido de agua sobre las cabezas de los viandantes.




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Si alguien se porta mal a partir de ahora, le tiraremos un vaso de agua encima.